Las frituras

Las frituras

Las frituras son objeto de muchos mitos, han sido catalogadas como el peor alimento, pero no todo es tan drástico. Si bien en los niños no es conveniente el consumo de frituras, al menos hasta que su aparato digestivo esté bien constituido, el aporte que estos alimentos realizan, no es totalmente despreciable, y contribuye al equilibrio cardiovascular en la alimentación.

El empleo de aceites mejora el sabor de los comestibles, y utilizado en crudo, el aceite es beneficioso para la salud, pues según el tipo de aceite, puede aportar nutrientes como: vitamina E, grasas simples monoinsaturadas, y contribuyen al transporte y la absorción de vitaminas liposolubles o solubles en grasa (A, D, K, E) en el organismo.
Por tal motivo, aún siendo los alimentos más calóricos, deben estar presentes en la alimentación diaria, pero en cantidades adecuadas.

Es conveniente emplear aceites variados para ajustar la proporción de los distintos tipos de grasas, monoinsaturadas, poliinsaturadas y saturadas.

Las frituras: ¿saludables o perniciosas?

Si bien las frituras agregan calorías a los alimentos, y la forma en que nos llegan las grasas es saturada por efecto de la cocción, es una de las técnicas de cocina que más conserva las propiedades nutrientes de los alimentos, debido a que primero se cocina la parte externa, produciendo un sellado del alimento que retiene parte de los nutrientes, que en otras formas de cocción se pierden. También se produce durante la cocción, un intercambio de grasas entre los alimentos y el aceite, con lo cual, éstos ganan grasa de mayor calidad, y pierden parte de la grasa de mala calidad.

Desde luego que es necesario aguardar a que el sistema digestivo del niño esté completamente listo para recibir alimentos fritos, ya que son de digestión más complicada. Y siempre conviene consultar con el pediatra antes de comenzar a darle esta clase de alimentos por primera vez, ya que las grasas son procesadas por el hígado, y esto puede causarle problemas posteriores si el niño no se encuentra en condiciones de recibir frituras.

Algunos consejos prácticos de las frituras:

El aceite más adecuado para las frituras es el de oliva, ya que resiste mejor las temperaturas, es más estable y se descompone más lentamente, y también impregna menos el alimento.

Las friturasNo mezclar nunca aceite nuevo con aceite viejo, ni aceite de oliva con aceites de semillas, ya que sus diferentes puntos de humo, provocan que un aceite queme al otro y se produzcan sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.

Evitar el sobrecalentamiento del aceite, que la temperatura no sobrepase los 170ºC, o sea debe evitarse que el aceite humee, ya que esto es indicador de deterioro. Se debe desechar el aceite sobrecalentado siempre.

Los alimentos que se pongan en la fritura, deben estar secos, pues el agua favorece la descomposición del aceite.

Si el aceite se va a reutilizar, debe filtrarse tras cada fritura, para eliminar los restos de alimentos, que favorecen su oxidación y descomposición. No debe utilizarse más de dos o tres veces.

Para que los alimentos empanados o rebozados queden crujientes y no mojen tanto el aceite, se agrega una cucharada de agua o leche por cada huevo. Si además ponemos los fritos sobre papel absorbente, lograremos extraer parte del exceso de aceite.

Qué hacer luego de hacer frituras con el aceite luego de usado:

Por lo general se desecha el aceite en el fregadero, o en algún otro resumidero de la casa, pero esto es sumamente contaminante.
Un litro de aceite, contamina cerca de un millón de litros de agua, cantidad equivalente al consumo de agua de una persona durante 14 años.
La mejor manera de deshacernos del aceite usado es colocándolo en una botella plástica de refresco, cerrarla bien y colocarla con la basura normal.

Calificación:
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